miércoles, 17 de junio de 2015
domingo, 14 de junio de 2015
Semana 8: Nuevas reflexiones sobre la "Moderación"
Iniciando este nuevo recorrido por el componente de la
moderación, uno de los elementos fundamentales sobre los cuales se instauran
las propuestas formativas de DocTIC, y factor que, unido a la participación y a
la evaluación han generado una resignificación de la práctica docente en
ambientes de aprendizaje donde la mediación tecnológica supone la principal característica.
Mediación tecnológica que desde una postura personal se entiende como el acto
reflexivo y consciente del sujeto sobre el aprendizaje construido por la interacción
con artefactos, herramientas, procesos y en general con todos aquellos
elementos relativos al constructo cultural y social que le significan.
En este sentido, y retomando la postura de Collison et
al, para quien el rol del docente en un ambiente de aprendizaje virtual
adquiere una multiplicidad de atributos (por así decirlo) desde los cuales se
puede instituir una práctica docente que permita a los estudiantes la
adquisición de aprendizajes significativos empleado apropiadamente las
diferentes herramientas que ofrece la virtualidad. Pero si bien este uso de TIC
resulta determinantes para que sus efectos conlleven a aprendizajes sólidos, se
requiere además de que la persona encargada de mediar en los aprendizajes de
los estudiantes (docente) conjugue habilidades digitales, cognitivas y
formativas que permitan entre otras cosas: guiar la interacción entre los
estudiantes, incitar la investigación y promover actividades que permitan
identificar y resaltar los puntos importantes; promover la reflexión y motivar
la profundización en temáticas que más interesan sin desviarse de los objetivos
de aprendizaje; proponer y aclarar las metas y propósitos de aprendizaje así
como las estrategias que se seguirán para alcanzarlos; facilitar y guiar el aprendizaje, aun cuando no se tenga contacto permanente
con el estudiante. (Collison et al., 2000)
Ahora bien, apuntando a las actividades que desde el
inicio de este curso se han propuesto, se percibe como la reorientación y guía permanente
sobre estas actividades permiten asumir posturas para atender y exponer ideas
claras y fundamentadas sobre las temáticas planteadas. Además, la dinámica que
se propone desde una perspectiva participativa permite entrelazar comentarios,
opiniones u observaciones que ayudan no solo a facilitar el aprendizaje propio,
sino también a apoyar el de otros participantes.
Promueven pues los componentes de la participación, moderación
y evaluación en un ambiente virtual experiencias de aprendizaje complementadas,
si así se les puede llamar, puesto que hacen del rol docente y del estudiante
una conjugación de actitudes y acciones que desde una experiencia medida tecnológicamente
conllevan la adquisición de nuevos saberes, ayudan a la comprensión desde diferentes
escenarios de participación y permiten validar los aprendizajes integralmente.
Referencias:
Collison, G., Elbaum, B., Haavind, S. y Tinker, R.
(2000) APRENDIZAJE EN AMBIENTES VIRTUALES: Estrategias efectivas para
moderadores de discusiones. Atwood publishing.
1-203.
viernes, 5 de junio de 2015
Semana 7: Nuevas reflexiones sobre evaluación
La enseñanza en pleno siglo XXI ha tomado nuevos
horizontes, nuevas formas de ser pensada y por supuesto, una manera distinta de
desarrollar las prácticas que en este campo se entretejen, más aun con la
presencia imperante de las tecnologías de la información y comunicación.
Ahora bien, a lo largo de la historia el proceso
formativo siempre ha conservado como propósito apropiar el conocimiento que
durante miles de años ha construido la humanidad o por lo menos fue esa la idea
que perduró hasta la arremetida de la era de la industrialización, donde esta
meta de conocimiento se traspaló a la adquisición de competencias. Sin embargo
la esencia misma del acto de enseñanza le ha exigido permanentemente preguntarse
sobre su pertinencia, en tanto debe tener en cuenta las necesidades de
aprendizaje y el contexto de quien aprende; la metodología empleada, pues una
buena planificación y ejecución de las estrategias de enseñanza constituyen un
elemento fundamental para alcanzar aprendizajes significativos.
Esta reflexividad del acto de enseñanza se halla
circunscrita en uno de los componentes de mayor importancia en el proceso
formativo, la evaluación. La misma como parte fundamental del acto de enseñanza,
debe estar presente a lo largo y ancho de todo el proceso. Al inicio como
herramienta de diagnóstico para detallar el estado actual de los aprendices en
materia de saber que se disponen a aprender; durante el proceso en sí, para
analizar la pertinencia de las estrategias empleadas sino también para
facilitar el aprendizaje de los estudiantes; y al finalizar el proceso, más que
medir que tanto se aprendió, para atender dos asuntos fundamentales: aplicar
esos aprendizajes en situaciones cotidianas y derivar en procesos de transformación
del entorno. (Quinquer,1999)
Esto conlleva a pensar en la evaluación como un elemento connatural al proceso
formativo.
En el caso de los ambientes virtuales de aprendizaje,
la evaluación adquiere una posición de gran relevancia y un recurso estratégico
para quien modera los aprendizajes, ya que se configura como una herramienta ideal
para orientar las acciones pertinentes que conlleven a los estudiantes hacia
aprendizajes más significativos.
Partiendo de estas percepciones y atendiendo las
actividades propuestas en el curso DocTIC, de modo particular, se evidencia un
acompañamiento tutorial no solo permanente y puntual entorno a la precisión en
las observaciones, sino también retroalimentado enfocándose en las acciones
pertinentes que ayuden a reencausar el aprendizaje atendiendo las necesidades y
particularidades de quienes aprenden.
Referencias:
Quinquer, D. (1999). Modelos y enfoques sobre la evaluación: el modelo comunicativo. Dialnet.
(80), 54-57.
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