viernes, 5 de junio de 2015

Semana 7: Nuevas reflexiones sobre evaluación

La enseñanza en pleno siglo XXI ha tomado nuevos horizontes, nuevas formas de ser pensada y por supuesto, una manera distinta de desarrollar las prácticas que en este campo se entretejen, más aun con la presencia imperante de las tecnologías de la información y comunicación.

Ahora bien, a lo largo de la historia el proceso formativo siempre ha conservado como propósito apropiar el conocimiento que durante miles de años ha construido la humanidad o por lo menos fue esa la idea que perduró hasta la arremetida de la era de la industrialización, donde esta meta de conocimiento se traspaló a la adquisición de competencias. Sin embargo la esencia misma del acto de enseñanza le ha exigido permanentemente preguntarse sobre su pertinencia, en tanto debe tener en cuenta las necesidades de aprendizaje y el contexto de quien aprende; la metodología empleada, pues una buena planificación y ejecución de las estrategias de enseñanza constituyen un elemento fundamental para alcanzar aprendizajes significativos.

Esta reflexividad del acto de enseñanza se halla circunscrita en uno de los componentes de mayor importancia en el proceso formativo, la evaluación. La misma como parte fundamental del acto de enseñanza, debe estar presente a lo largo y ancho de todo el proceso. Al inicio como herramienta de diagnóstico para detallar el estado actual de los aprendices en materia de saber que se disponen a aprender; durante el proceso en sí, para analizar la pertinencia de las estrategias empleadas sino también para facilitar el aprendizaje de los estudiantes; y al finalizar el proceso, más que medir que tanto se aprendió, para atender dos asuntos fundamentales: aplicar esos aprendizajes en situaciones cotidianas y derivar en procesos de transformación del entorno. (Quinquer,1999) Esto conlleva a pensar en la evaluación como un elemento connatural al proceso formativo.

En el caso de los ambientes virtuales de aprendizaje, la evaluación adquiere una posición de gran relevancia y un recurso estratégico para quien modera los aprendizajes, ya que se configura como una herramienta ideal para orientar las acciones pertinentes que conlleven a los estudiantes hacia aprendizajes más significativos.

Partiendo de estas percepciones y atendiendo las actividades propuestas en el curso DocTIC, de modo particular, se evidencia un acompañamiento tutorial no solo permanente y puntual entorno a la precisión en las observaciones, sino también retroalimentado enfocándose en las acciones pertinentes que ayuden a reencausar el aprendizaje atendiendo las necesidades y particularidades de quienes aprenden.

Referencias:

Quinquer, D. (1999). Modelos y enfoques sobre la evaluación: el modelo comunicativo. Dialnet. (80), 54-57.



1 comentario:

  1. Deiner, es muy importante lo que asumes como evaluación desde la experiencia que hemos tenido en el curso, pues ahora queda un compromiso muy grande y es volcarlos hacia tu ejercicio docente y que sean tus estudiantes quienes salgan beneficiados.

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